Aprendiendo a aprender

No es un secreto que me encanta aprender cosas nuevas. Entonces, cuando un colega habló sobre un curso en línea sobre “aprender a aprender”, me entusiasmó ver cómo podría ser más eficiente en mis iniciativas de aprendizaje y estudio. Los autores del curso son la Dra. Barbara Oakley y el Dr. Terrence Sejnownski. También es autora de algunos libros interesantes como A Mind For Numbers y Mindshift.

Los consejos y las explicaciones me parecieron tan buenos que decidí registrar parte del contenido principal.

1. Dos formas diferentes de pensar

Barbara Oakley comienza el curso explicando las dos formas diferentes de pensar, el modo enfocado y el modo difuso:

  • En el modo enfocado, nuestro cerebro tiende a relacionar nuevos conceptos con otras ideas familiares que ya tenemos.
  • En forma difusa, cuando estamos en un estado más relajado, nuestro cerebro puede relacionar nuevos conceptos con algunas ideas inesperadas. Puede llevar a una perspectiva más amplia.
  • ¡El sueño y el ejercicio ayudan mucho a nuestro cerebro a provocar el modo difuso!

2. Memorizar cosas nuevas

Las cosas nuevas van primero a nuestra memoria a corto plazo (o memoria de trabajo). Pero esta memoria no es muy buena para arreglar las cosas y pronto las olvida ... Es necesario trasladar estas cosas nuevas a la memoria a largo plazo, y es posible con la consolidación y la reconsolidación, trabajando para arreglarlas en nuestra mente.

Estas cosas nuevas se pueden agrupar en trozos. Los hacen más fáciles de recordar. Cuando tenga estos fragmentos, puede usarlos para crear otros fragmentos y fijar nuevas ideas en su mente. Además, los fragmentos funcionan como ganchos neuronales que ayudan mucho a recordar otra información.

Para crear los fragmentos, es necesario:

  • Atención enfocada a las cosas nuevas.
  • Comprensión: las cosas deben tener sentido.
  • Práctica: solo visto una vez no es suficiente.
    Intercalar ayuda mucho en este paso y significa cambiar su forma de práctica de vez en cuando, como pasar el tiempo haciendo un examen, interrogando a un colega, recordando el contenido, etc. Es una buena práctica porque desafía a su mente a pensar de diferentes maneras .

Como lo podemos hacer:

  • Evaluarte a ti mismo: cuando haces una prueba, estás más concentrado y prestas más atención.
  • Menos resaltado: creemos que cuando resaltemos mucho, vamos a recordar todo, pero es todo lo contrario. ¡No todo es tan importante!
  • Cometer errores es bueno!
No una vez, sino regularmente

Estudiar mucho en solo un día no es eficiente. Es mucho mejor estudiar regularmente una pequeña cantidad de contenido. Se necesita tiempo y repetición para arreglar los nuevos conceptos.

Además, cuando intentas memorizar cosas, es muy bueno asociarte con mnemotecnia y conceptos visuales y / o familiares. Uno de estos trucos es la técnica del palacio de la memoria. En esta técnica, visualiza un lugar familiar, como su hogar, e imagina que está almacenando estas nuevas informaciones en algún lugar de este lugar. Funciona como una señal para que los recuerdes.

Colocar información en lugares familiares.

Utiliza metáforas, visualizaciones, analogías. ¡Cuanto más visual, mejor!

3. Comenzar es difícil

A veces la peor parte es comenzar el estudio. Por lo general, tratamos de evitar que se demore. Es muy humano, y cuando postergamos, significa que nuestro cerebro relaciona la tarea con algo doloroso. Es un sentimiento temporal y, por lo general, cuando comenzamos la tarea, este sentimiento desaparece.

¿Qué podemos hacer para evitar la dilación?

  • Use la técnica Pomodoro: 25 minutos de concentración en su tarea y 5 minutos de tiempo relajante y gratificante. Con esta técnica, rompes grandes tareas en pequeñas cantidades de tiempo.
  • Además, la técnica ayuda a centrarse en el proceso y no en el producto. La mayoría de las veces, el producto es responsable de nuestro dolor porque nos enfocamos demasiado en el resultado final.

Comprender sus hábitos, las señales, las rutinas y las recompensas puede ayudarlo a cambiar el hábito de procrastinación. Hay algunas señales que inician su modo zombie (otra forma de llamar a nuestros modos automáticos). Identifique cuáles son las señales que conducen a los hábitos de dilación y descubra cómo evitarlos.

Además, planificar un poco ayuda mucho para evitar la dilación:

  • Haz una lista semanal.
  • Diariamente, planificar las tareas la noche anterior lo ayuda a prepararse mentalmente para el día siguiente.
  • Recuerde, las tareas no pueden ser demasiado grandes, y primero coma sus ranas: comience con lo que es más difícil.
  • Y es importante no olvidar: ¡planifique un horario para dejar el día!

4. Por último, pero no menos importante ...

Cuando estás demasiado concentrado en estudiar, ¡es fácil olvidarte de ejercitar los otros músculos! ¡Ejercita tu cuerpo, es realmente importante porque también ayuda a fortalecer tus neuronas!

¿Interesado en el curso? Encuéntralo en Coursera.